Nuevas pautas

Ha algunas semanas atrás, fui a dar una charla sobre dos temas bastante solicitados dentro del mundo organizacional: auto-cuidado y bien estar.
Esta pauta se ha tornado pauta central desde el contexto pandémico. A final toda organización es constituida por individuos. Cada individuo trae una historia, un repertorio de experiencias y claro, también sus propios desafíos. Por lo tanto, cuando nos adentramos en una organización y nos deparamos con las personas, equipos y el liderazgo estamos hablando de Seres Humanos. Y todos precisamos de cuidados, físicos, mentales y emocionales.
Y dentro del tema fuimos conversando sobre asuntos como: la cultura del error, la colaboración, la resiliencia, la antifragilidad. Y para sorpresa de muchos no hablamos de entregas, resultados ni tampoco de metas.
Estamos colocando nuevos asuntos en pauta. Para poder llegar en entregas, resultados y metas.
Fue una conversación y no una conferencia. Creo plenamente que hay saberes que están, que lo único que se precisa es de espacio para poder conversar. Ponerlos en pauta.
Todos tenemos dudas, miedos, dificultades y eso nos aleja de una gran sabiduría que hay en todos y cada uno.
¿Cuáles son los espacios que nos damos para conversar, para preguntarnos, para descubrir lo que ya sabemos y sentimos?
Hemos vivido y vivimos tiempos de muchos cambios. Y cuando nos percibimos, nos damos cuenta que nuestros pilares, nuestras convicciones han caído por tierra. Y en esas horas nos vemos cansados, exhaustos, con miedo de todo. ¿Y cuál es nuestra relación con el miedo?

Al mirar mi relación con el miedo, descubrí que lo pasaba por arriba. A pesar de que a veces digiera lo contrario. Pero en mi fuero intimo me di cuenta de que lo silenciaba y seguia en frente. Fue cuando entendí el costo de esto: un cansancio enorme, perdida de relaciones importantísimas, perdidas financieras. ¿Y las ganancias? Crecí, me transforme, gane más dinero, aprendí muchas cosas nuevas. De cualquier manera el costo principal lo siento en el cansancio, la tensión, la falta de disfrute de la vida, por vivir en el miedo y no escucharlo.
Y entonces el gran aprendizaje ha sido poder mirar para todo esto, escuchar mi miedo. Dialogar con el. Para poder tenes la posibilidad de cuidarme. De descansar. Y de disfrutar.
Comencé a cuidar de aquello que era necesario: mi relación con mi cuerpo, con mi salud, con mi salud financiera. Cuidar de mi presencia en todas las relaciones. Culturalmente talvez escuchamos “ve sin miedo” “hay que seguir adelante y adaptarse” “ser resiliente”.
¿A que es lo que este nuevo tiempo nos invita?
¿Qué nos pide que aprendamos?
Este tiempo nos pide desacelerar para escucharnos, para comprender cuales son nuestras necesidades para poder cuidar. Nos invita a aprender a cuidar y cuidarnos. Escuchar, acoger, aceptar.
Y confiar que existen otras formas de realizar, en que los costos no seamos nosotros mismos.